Com ja us vem notificar fa unes semanes, el 14 d'Abril vem fer una concentració a la Pl. Sant Jaume per commemorar, com cada any, la II República i reivindicar la III. A part, aquest any era una mica especial. Es celebrava el 75è aniversari de la proclamació de la II República i quina forma de celebra-ho millor que a la Pl. Sant Jaume.
Per un dia la bandera republicana va inundar tota la Pl. Sant Jaume (abans Pl de la República) com ho ha fet altres tantes vegades en el passat. Una bandera que en cada color, te imprès els valors d'Igualtat, Legalitat i Fraternitat. Catalans i extrangers s'apropaven, ya sigui per curiositat o per compartir amb tots els que érem allà, records, experiències o ganes de cantar amb nosaltres. Un any mès Ciutadans per la República ha estat a la Pl. Sant Jaume i seguirem estan fins que aconseguim el nostre objectiu: la III República.
Gràcies a tot i totes que hi van ser.
Quin moment! La processó de la mare de Jesus passant davant nostre. Aquests moments són realment divertits.
Militants de la Plataforma de Ciutadans per la República van dur a terme, el matí del dissabte 8 d’abril, una acció reivindicativa en el Passeig de Germanies d'Elx, centrada en el monòlit dedicat durant la dictadura als «Caiguts». L'acció ha consistit a pintar una gran senyera republicana en el cos del “monument”. Amb això, Ciutadans per la República recordava que aquest monòlit segueix sent un homenatge als qui van defensar la dictadura, la repressió i l'obscurantisme que va fer patir a milions d'espanyols durant quaranta anys; i, principalment, l’esmentada Plataforma volia reivindicar la III República com a forma superior de democràcia i progrés enfront de la desmemòria, la corrupció i la democràcia dirigida que representa la Constitució de 1978.
Espejo rojo (1) es la historia de un humilde obrero del campo andaluz, héroe sin saberlo, sin quererlo. Espejo rojo es la vida indomable de un Republicano español, Virgilio Peña, combatiente en las grandes contiendas del siglo 20. Es el caminar de un hombre entre los hombres, un itinerario desde un pueblo, Espejo, atalaya de la campiña cordobesa, hasta el infierno de Buchenwald. Espejo rojo es el espejo imprescindible de un siglo de llagas y utopías. Virgilio Peña nace en Espejo (Córdoba) un dos de enero de 1914, en una familia pobre de obreros del campo. Su padre, esclavo de sol a sol en un cortijo, le llama Virgilio como aquel poeta latino al que leía durmiendo en el pajar. Sus libros de poesía acaban quemados por la Guardia Civil en la plaza del ayuntamiento cuando, en 1918, crece la legítima protesta campesina. Arde el campo. Muere el padre.
El joven Virgilio se afilia a la Juventud Comunista y participa en toda la epopeya republicana: «mi mayor escuela». Cuando «estalla» la República, alza la bandera tricolor en el paseo de las Calleras, espejo de tantas frustraciones populares. Gana el Frente Popular y se levanta en armas la España del dinero, de las hogueras inquisitoriales y de los sables.Virgilio defiende su Espejo y su Andalucía con los milicianos, con Antonio Ortiz, Joaquín Pérez Salas y muchos otros. Con el Batallón Garcés, combate a los franquistas en Pozoblanco, Villa del Río, Lopera, etc. En febrero de 1939, con el fin de la « Retirada », empieza el áspero camino del exilio, el hacinamiento en los campos «de la vergüenza»: Barcarés, Saint-Cyprien. Se hunden las democracias.
A principios de 1942, Virgilio Peña se incorpora, en país ajeno, a los maquis antifascistas, en Burdeos. El 19 de marzo de 1943 es detenido y torturado por la policía francesa, entregado a la gestapo y encarcelado. En septiembre de 1943, es encerrado en el siniestro campo de Compiègne, primera etapa hacia el horror absoluto, el campo de la muerte de Buchenwald, Virgilio Peña, matrícula 40843, lleva el triángulo rojo de los «terroristas». En ese naufragio de la humanidad, organiza la Resistencia, la que liberará el campo, el 11 de abril de 1945: "aquel día nací por segunda vez". Considerado como apátrida, Virgilio sale de Buchenwald entre los últimos a principios de junio de 1945. Vuelve a Francia y es enviado en Casa de Reposo en Pau (Pirineos Atlánticos, Francia, suroeste) ciudad en la que sigue viviendo. Inquebrantable peña antifascista, Virgilio Peña lleva abiertas las tragedias y las esperanzas del siglo 20.
Con Espejo Rojo, Jean Ortiz, universitario, militante, sin descanso, de las luchas de ultra izquierda, sigue todo un trabajo de rehabilitación de la memoria histórica a partir de los combates, los valores, de la vida de los Republicanos españoles. «Mi objetivo es recoger y cultivar la memoria de las luchas populares, es rehabilitar el espíritu de resistencia contra todas las opresiones de hoy, es recuperar las utopías sociales llevadas por estos republicanos porque todo eso lo necesitamos para los combates actuales». Se trata de su tercera película documental (Guerrilleros en 1996 y los Matorrales de imposible esperanza, 2002) para la cual el catedrático de la Universidad de Pau trabajó con el mismo realizador, Dominique Gautier.
Espejo rojo acaba de ser estrenada en Francia después de haber sido acogido calurosamente en Córdoba. Durantecerca de tres años, a merced de las actividades de unos y otros y sobre todo con pocos recursos disponibles, acompañaron a Virgilio, 91anos, para una vuelta sobre el itinerario geográfico y militante de su vida acumulando las memorias y las palabras del trabajador del campo andaluz hecho héroe anónimo en el combate antifascista. Fue un periplo de la memoria sobre tantas luchas, liberaciones, sufrimientos y fracasos. Más allá del testimonio y más allá de su alcance histórico, explicó Dominique Gautier, esta película pone inseparablemente «el personaje Virgilio, su pueblo andaluz y Jean Ortiz que remueve todo esto». «Son pequeñas historias, todas las historias de vida, que se vuelven entonces universales». En cada uno de los lugares visitados, Virgilio Peña cuenta, con calma, con precisión, hechos, con emoción, y humor a veces, "estas pequeñas historias de vida". En el pueblo de Espejo se acuerda de su familia. Hoy, Virgilio Peña persiste y firma: «todavía vivo con los sueños de mi juventud».
Jean Ortiz, también, persiste para denunciar a aquellos a los que nombra los falsarios de la historia. «Esta película, subraya, se inscribe contra la impostura revisionista que pretende poner espalda en espalda los franquistas y los republicanos a la cuenta de 'todos culpables'; es insoportable, este desvío de la memoria se inscribe en la tentativa de recomposición política del mundo alrededor del neoliberalismo». (con Alain Raynal, periodico L'Humanité)
Fins el cambrer del bar on vam anar a prendre unes canyes al final de la vesprada es percató dels secretes que ens vigilaven asseguts menjant pipes. No és la primera vegada que ens passa. L'última vegada va ser bastant més escandalosa, quan a l'acabar una manifestació a favor de la indústria del calçer a Elx i contra la visita de la Patronal europea, estàvem en una terrassa i van arribar tres lleteres d'antidisturbis, van baixar, van envoltar la nostra taula i ens van demanar seguidament la documentació.
Nom Trametre a un amic
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